APUNTES:
Análisis en profundidad sobre
que es y como debe medirse el Desarrollo Económico
Lo que nos interesa en una primera
instancia es examinar críticamente la validez y confiabilidad de los
indicadores más ampliamente utilizados en la actualidad, tanto por los
gobiernos como por los principales organismos económicos internacionales, para
dimensionar los niveles de desarrollo económico y social alcanzados por los
distintos países.
EL PIB Y EL PNB COMO INDICADORES
DE DESARROLLO:
En general, se suele aceptar
que lo que marca realmente la diferencia entre las distintas economías
nacionales en cuanto a su nivel de desarrollo es la productividad con la que
emplean sus recursos productivos, es decir su dotación de riquezas naturales,
capacidades humanas y equipamiento. No obstante, resultando extremadamente
difícil asignar valores precisos a esta variable, se suele recurrir en la
práctica al procedimiento más simple de calcular el valor del producto
nacional bruto (PNB) o del producto interno bruto (PIB) como indicadores de
desarrollo. Como es sabido, tales indicadores registran el valor monetario de
todos los bienes y servicios finales producidos por una economía en el lapso de
un año.
Desde luego, los montos globales
del PIB y del PNB deben ser dividirlos por el número de los habitantes de cada
país. Sólo así, como PIB o PNB per cápita es posible hacerse una primera idea
de la cantidad aproximada de bienes y servicios que cada persona de un país
podría comprar en el lapso de un año si los 3 ingresos fuesen repartidos en
forma equitativa, lo que, como se sabe, está muy lejos de ocurrir en la
práctica. Además, para realizar comparaciones apropiadas se hace aún necesario
corregir las paridades nominales derivadas del tipo de cambio mediante un
factor de conversión que permita establecer una paridad real de los ingresos en
términos del efectivo poder adquisitivo del signo monetario en los respectivos
espacios económicos nacionales. Es la llamada “paridad de poder
adquisitivo” (PPA) que “indica el número de unidades de la moneda de un país
necesario para adquirir la misma cantidad de bienes y servicios en el mercado
local que se podrían comprar con un dólar en los Estados Unidos. El
PNB ajustado en función de la PPA permite entonces comparar mejor el consumo o
los ingresos medios entre distintas economías” (Banco Mundial, 2000,
Cap.II). En los países pobres, el PIB real per cápita suele ser más
alto que el PIB nominal per cápita, y en los países ricos, más bajo. Ello es
expresivo del hecho de que el poder de compra interno de las monedas suele ser
en los países pobres mayor que su poder de compra externo y en el caso de los
países ricos suele suceder lo contrario.
Partiendo del enfoque de la PPA la
revista inglesa The Economist ha llegado incluso a popularizar al “Big
Mac” como indicador del valor relativo de las diversas monedas. Todo esto
implica que la diferencia entre los ingresos reales per cápita de los países
desarrollados y en desarrollo suele ser menor que la diferencia entre los
ingresos nominales per cápita, debido a las diferencias de precios en los
productos de consumo de origen nacional.
Siendo numerosas las objeciones que
desde hace bastante tiempo se vienen levantando al uso del PIB y/o del PNB como
indicadores de desarrollo, una de las voces críticas más autorizadas y
reconocidas es la del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo
(PNUD). Tanto es así que el PNUD no sólo llegó a estimar imprescindible la
elaboración de un indicador alternativo sino que también lo desarrolló y
comenzó a aplicarlo desde 1990: el índice de desarrollo humano (IHD).
Según este organismo, aun
corrigiendo sus actuales omisiones e inconsistencias, el PIB y el PNB jamás
podrán ser una medida útil de desarrollo, entendido como nivel de bienestar
humano, por la muy simple razón de que el criterio en que se basan no es
apropiado para ese objetivo: el PIB y el PNB sólo se orientan a medir
los medios (la producción de bienes y servicios), pero no los fines últimos de
la actividad económica (el bienestar de las personas)
Criticas al PIB y PNB a favor
del IDH
1. Sólo registra los intercambios
monetarios, ignorando la gran cantidad de trabajo que se realiza en el seno del
hogar y de la comunidad (estimado en 2/3 del trabajo femenino y 1/4 del trabajo
masculino) .
2. Considera en los mismos términos
la producción de “bienes” (como la atención de los niños y los ancianos) y de
“males” (como la manufactura de cigarrillos o armas químicas)
3. Suma a la producción de males la
de los medios y acciones remediales que ellos demandan (el sobre consumo de
alimentos o de alcohol y las terapias que luego se requieren)
4. Asume que los recursos naturales
son gratuitos, ignorando la degradación ambiental, la contaminación y el
progresivo agotamiento de los recursos
5. No asigna valor al tiempo libre
de las personas, sea que lo ganen (aun a expensas de un menor ingreso) o que lo
pierdan (por la necesidad de trabajar horas extra o de tener una segunda
ocupación)
6. Tampoco considera el valor de la
libertad, los derechos humanos o la participación, con lo que resulta
perfectamente compatible un alto nivel de ingreso con condiciones de virtual
esclavización de las personas
De estas objeciones, todas ellas
contundentes, una de las más importantes es la que apunta a la, a veces
extrema, desigualdad existente en la distribución del ingreso, lo que invalida
la consideración de este indicador como una señal de bienestar. En efecto, como
es fácil de entender, un mismo ingreso promedio por habitante puede ser
expresivo de realidades humanas y sociales muy distintas.
Por ejemplo, podría indicar en un
caso la existencia y explotación intensiva de una gran riqueza natural
(petróleo) como sustento de una economía monoexportadora, y como tal
escasamente diversificada, altamente dependiente y muy vulnerable a los
vaivenes de la economía mundial y en otro ser expresiva de una acumulación de
recursos financieros, técnicos y tecnológicos, abundantes y variados, con un
alto grado de dinamismo y sustentabilidad económica propia
LA BÚSQUEDA DE CAMINOS ALTERNATIVOS
El PIB y el PNB se revelan, en
suma, como indicadores doblemente engañosos puesto que, por una parte, la
distribución de los frutos del crecimiento está lejos de ser equitativa, y por
la otra, el proceso productivo viene acompañado de una indolente destrucción de
los recursos naturales.
Son numerosos los casos en que
el crecimiento económico no va acompañado de una mejora equivalente del nivel
de vida de las personas, alcanzándose a veces a expensas de una mayor
desigualdad económica y social, altos grados de opresión política, una
progresiva pérdida de la identidad cultural o la indolente devastación de los
recursos naturales
A este respecto resulta ilustrativa
la situación que constata el Informe sobre desarrollo humano de 1996: “ En el
período 1960–1992, de los países que se encontraban en situación de desarrollo
desequilibrado con un desarrollo humano lento y un crecimiento económico
rápido, ninguno logró efectuar la transición hacia un círculo virtuoso en que
pudieran reforzarse recíprocamente el desarrollo humano y el crecimiento”
(PNUD, 1966:94) En consecuencia, la ausencia de desarrollo humano termina
convirtiéndose a la larga en una barrera infranqueable al propio crecimiento
económico.
Indicadores más operativos
propuestos por el Banco Mundial, llamados “diamantes” de los países:
Esperanza de vida al nacer
La tasa bruta de matrícula primaria (o
secundaria)
el acceso al agua potable
PNB per cápita.
Pero el más fiable es el El Índice
de Desarrollo Humano (IDH). Desde 1990 los especialistas del PNUD
(Plan Naciones Unidas par el Desarrollo) vienen utilizando como indicador
compuesto del desarrollo el “índice de desarrollo humano”. Este índice ha sido
construido a partir de un promedio simple de tres índices que reflejan los
resultados de un país en materia de:
1. Salubridad, medida por la
esperanza de vida al nacer
2. Educación, medida según la
alfabetización de adultos y la matrícula total en los niveles primario,
secundario y terciario
3. Nivel de consumo, medido por el
PIB per cápita ajustado en función de la paridad del poder adquisitivo
Para calcular el índice: se
establecen respecto de cada uno de los indicadores los valores máximos y
mínimos siguientes: • esperanza de vida al nacer: 25 años y 85 años • tasa de
alfabetización de adultos (15 o más años de edad): 0% y 100% • tasa bruta de
matrícula combinada: 0% y 100% • PIB per cápita (PPA en dólares): 100 dólares y
40.000 dólares (PPA en dólares)
La ventaja del IDH frente al método
de los diamantes de indicadores es que permite ordenar a todos los países en
función de sus logros en cuanto a desarrollo humano. Expresa del éxito (o el
fracaso) de un país en cuanto a trasladar los beneficios del crecimiento
económico a la calidad de vida de la población.
Otro concepto y sus indicadores,
el Desarrollo Sostenible
Vídeo con la definición y principios básicos del desarrollo sostenible
http://www.youtube.com/watch?v=z5XI4X5JJcE&feature=relatedIndicadores relacionados con del desarrollo sostenible:
La tasa de ahorro genuino
(inversión genuina) tiene por objeto: el ajuste de la tasa de ahorro
tradicional deduciendo el valor estimado del agotamiento de los recursos
naturales y los daños provocados por la contaminación (la pérdida del capital
natural) y añadiendo el aumento del valor del capital humano (derivado,
principalmente, de la inversión en educación y servicios básicos de atención de
la salud)”.
El índice de bienestar
sostenible (IBS), es un nuevo indicador alternativo que se viene a
sumar a los anteriores en su intento por medir aquellos aspectos que tienen que
ver con la calidad de vida de las personas. El IBS, desarrollado por Daly y
Cobb en 1989, sustrae al consumo personal que refleja el PIB, los gastos de
Defensa y otros que no contribuyen al bienestar de la ciudadanía. De acuerdo a
ese criterio, según un estudio de la investigadora Beatriz Castañeda, el
“Bienestar Sostenible” ha disminuido en más de un 60 % en los últimos 33 años
con respecto al PIB.(Castañeda, 1999).
El PIB no considera la escasez de
los recursos naturales, ni la degradación del medio ambiente, ni las
consecuencias de esto sobre salud y bienestar de la población. El IBS en cambio
incorpora, tanto estos aspectos, como el valor del trabajo de la dueña de casa,
los servicios de bienes durables y el agotamiento de los recursos naturales.
Ejemplo relación PIB y IBS en
Chile
De acuerdo a este mismo estudio, el
IBS se muestra en Chile correlacionado con el PIB hasta el año 1985. Después de
la recesión de 1982 el país duplicó el PIB pero el IBS disminuyó. En síntesis,
en Chile el IBS creció más lento que el PIB, considerando que la contribución
del trabajo de la mujer es un aspecto positivo, pero la disminución del capital
natural es fuertemente negativo. Este resultado no es sorprendente considerando
que Chile es un país “en vías de desarrollo” cuyas exportaciones se hallan
principalmente basadas en recursos naturales.
LA PROBLEMATICA DEL DESARROLLO
ECONOMICO Y LOS INDICADORES CONCLUSIÓN.
Se debe marcar la diferencia entre
“crecimiento” y “desarrollo económico” porque si bien el PIB, con todas las
correcciones que fuese necesario introducir en sus procedimientos de cálculo,
sólo pudiese ser indicativo del ritmo y nivel de crecimiento económico, ninguno
de los indicadores compuestos que hemos descrito es capaz de dar cuenta, en
rigor, del desarrollo propiamente económico.
El desarrollo económico no es
simplemente una determinada cuantía de recursos contables generados o
disponibles por habitante, ni aún en el caso de que se intentase complementar
esa información con la referida a los niveles de logro alcanzados en ámbitos
tan relevantes para la vida de las personas como son los de la salud y la
educación.
Se hace necesario avanzar hacia la
definición de nuevas formas de abordar el problema del desarrollo económico y
social, poniendo atención tanto en la fortaleza y sustentabilidad de los logros
productivos como en la distribución equitativa de los mismos en consonancia con
los derechos básicos de las personas y en el marco de una economía cada vez más
globalmente entrelazada.
Extracto de: http://www.mitecnologico.com/Main/PrincipalesIndicadoresDesarrolloEconomico
Extracto de: http://www.mitecnologico.com/Main/PrincipalesIndicadoresDesarrolloEconomico
Ideas básicas sobre las
teorías del desarrollo
A continuación un vídeo en el que se desarrollan las dos teorías , la de la modernización y de la dependencia ( la exposición de las ideas se encuentra entre el minuto 13 al 23 aproximadamente).
https://www.youtube.com/watch?v=BOqDNOKo1BA
Fuente : http://pepetoideas.blogspot.com.es/2011/02/presentacion-y-resto-apuntes-para.html
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